Como en otras cosas de la vida pública, hay problemas que vienen del sureste y amenazan con afectar a decenas de miles de personas en el sur de Tamaulipas. No es solo la política, la seguridad o las decisiones gubernamentales, muchas veces absurdas, que caracterizaron al gobierno del compañero Andrés Manuel.
Ahora se trata de un grave problema de contaminación ambiental que ha sido minimizado por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle. A la mandataria morenista se le recuerda por su insensibilidad política ante tragedias humanas, por ejemplo, pero ese es otro tema.
Aquí se trata de una situación que ha puesto en alerta a la población costera, a asociaciones ambientalistas y a autoridades de los tres niveles de gobierno, aunque con mayor énfasis en las locales, porque los perjuicios ya se notan en el medio ambiente, en la fauna marina y en las actividades económicas.
A nivel local, el tema es preocupante, pero ya se actúa para enfrentarlo, si es preciso, con un plan de atención y restauración, antes de que sea muy tarde.
Para dar contexto, con meses de anticipación, autoridades estatales y municipales de Ciudad Madero establecen líneas de acción para, de manera coordinada, implementar una estrategia de promoción y atención al turismo durante la temporada de Semana Santa.
Con Playa Miramar como centro del movimiento turístico en Tamaulipas, Ciudad Madero se convierte durante ese periodo de asueto en el eje de la dinámica que posiciona al sur de la entidad como uno de los principales destinos carreteros del país en esta temporada.
En la planeación siempre se analizan todos los escenarios posibles y se anticipan acciones para responder oportunamente a cada contingencia que se registre. Sin embargo, lo sucedido hace días en Tabasco, con un derrame de hidrocarburos, ha llegado demasiado lejos.
La enorme mancha se extiende ya a más de 640 kilómetros de distancia desde su punto de origen, ubicado cerca de la refinería “Olmeca”, construida en una zona de humedales por el gobierno del compañero Andrés Manuel, y afecta a cientos de comunidades costeras. Ha impactado un amplio sistema arrecifal en el Golfo de México y representa un severo riesgo ambiental y económico para el sur de Tamaulipas.
En la víspera de Semana Santa, los preparativos de autoridades estatales y municipales se centran en mejorar accesos, instalaciones públicas y servicios básicos, así como en establecer una estrategia para garantizar la seguridad de los cientos de miles de visitantes que llegan a partir del fin de semana previo al inicio de la temporada.
Sin embargo, la persistencia del problema ambiental que afecta a habitantes, pescadores, comerciantes de servicios y al medio ambiente, desde Tabasco hasta el norte de Veracruz, amenaza con causar perjuicios a la zona conurbada de Tampico y Ciudad Madero.
Previendo esto, desde hace días el Gobierno de Ciudad Madero tomó la iniciativa de pedir el apoyo de la administración estatal para enfrentar este problema, que se anticipa grave si no se atiende adecuadamente.
En este sentido, el alcalde Erasmo González Robledo anunció que mantiene comunicación con la Secretaría de Marina para conocer los escenarios probables y que, de acuerdo con los modelos de simulación presentados por esa institución, así como con los recorridos de verificación aérea y marítima realizados en la zona, Playa Miramar se encuentra libre de contaminación por esos hidrocarburos.
Por ello, aunque las autoridades estatales y municipales realizan constantes recorridos de supervisión para monitorear el área cercana correspondiente al norte de Veracruz, también se han tomado medidas para actuar en caso necesario. Hasta ayer, Playa Miramar estaba limpia, libre de esa mancha de chapopote y operando con normalidad.
El Ayuntamiento maderense recibe diariamente los análisis efectuados sobre el comportamiento de las corrientes marinas y los patrones de viento, y en ellos se concluye que no hay posibilidad de que la mancha contaminante llegue en estos días al sur de Tamaulipas, por lo cual se descarta que pudiera afectar la afluencia turística durante Semana Santa.
Cada año, y particularmente en esta temporada, Playa Miramar recibe a cientos de miles de visitantes procedentes de diversas partes del país e incluso del extranjero, siendo el epicentro del movimiento turístico del estado, al captar más del 70 por ciento de la afluencia registrada en estos días.
El año pasado, la playa maderense recibió a más de un millón de visitantes. Además, como decenas de miles se hospedan en hoteles de Tampico, el impacto económico y la relevancia del turismo hacen que la conurbación represente más del 70 por ciento del total de visitantes que recibe Tamaulipas. Esto da una idea de la importancia de este rubro y de la prioridad que tiene para las autoridades atender asuntos como el problema ambiental que afecta al norte de Veracruz.
Para asegurarse de que en la Semana Santa, que inicia en un par de días, no se presente el problema de contaminación en Playa Miramar y otras zonas del sur, los gobiernos municipal y estatal llevan a cabo un monitoreo permanente con el apoyo de la Secretaría de Marina, para identificar trayectorias de la mancha de hidrocarburos y aplicar acciones correctivas si es necesario.
Como decía al inicio, hay problemas que vienen del sureste. Y no, no hablo solamente de lo que representaron las decisiones políticas, económicas, ambientales o de seguridad del compañero Andrés Manuel. Esto es diferente, pero igualmente dañino.
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