Con el envío de un documento en el que le recuerda a Luis René “Cachorro” Cantú Galván que el período de la actual dirigencia estatal del PAN está por vencer, el Comité Ejecutivo Nacional del blanquiazul advirtió que, si no se inician de inmediato las acciones para la renovación, podría asumir el control del proceso interno.

El período para el que había sido electo el “Cachorro” está prácticamente concluido y, por ello, el CEN panista señaló que el propio Cantú Galván incumplió con una primera instrucción para iniciar formalmente el proceso de renovación de la dirigencia estatal.

No es un secreto que Luis René es cercanísimo a Francisco e Ismael García Cabeza de Vaca, quienes, junto con Gerardo Peña, forman la tríada de personajes que controla el partido y el Consejo Estatal, tal como lo hicieron durante el sexenio anterior.

También es un hecho que el motejado “Cachorro” llegó a una diputación local plurinominal y que los actuales legisladores que llegaron sin recibir voto directo de los ciudadanos son integrantes de la misma cofradía cabecista que se resiste a realizar el proceso de elección de la nueva dirigencia.

No es un secreto que la intención de retrasar o impedir que se lleve a cabo la renovación del Comité Directivo Estatal obedece al interés de no dejar el control del partido, pues es el único espacio que los cabecistas tienen para promover acciones de ataque y defensa política o para influir en la selección de candidatos rumbo a los procesos electorales de 2027 y 2028.

Con la advertencia de que la dirigencia estatal está en proceso de vencimiento de su período, también se le ordena a “Cachorro” Cantú que inicie ya el proceso de renovación mediante la notificación a los comités municipales, paso previo a la definición del método de elección.

Antes, en febrero, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN había hecho un requerimiento. Ahora, ante la falta de cumplimiento de Cantú Galván, se le ordena iniciar el procedimiento y se establece que, una vez notificados los comités municipales a más tardar el 6 de abril, estos tendrán 30 días para pronunciarse sobre el método de elección.

La situación interna ha llegado al límite en el PAN, en donde, según diversas expresiones internas, la mayoría de los comités municipales han exigido a Luis René que no retrase más el proceso, además de impulsar el método de elección directa de los militantes para darle legitimidad a quien resulte ganador y fortalecer la participación de los panistas tamaulipecos.

El asunto llegó a una situación extrema que no puede sostenerse más, pues, como decía, la dirigencia nacional requirió en febrero iniciar el proceso. “Cachorro” decidió ignorar esa instrucción y dejó pasar el tiempo, además de que no se acreditó documentalmente el cumplimiento de las acciones acordadas en torno a la sesión del 28 de marzo.

Ante los ojos del CEN, la directiva estatal del PAN no cumplió con lo que se comprometió y, por tanto, implica que no se activó formalmente el proceso de renovación como lo marcan los estatutos. Precisamente por ello, el documento enviado a Cantú Galván puntualiza la urgencia de hacerlo.

Con base en sus atribuciones estatutarias, en la legislación electoral y en la propia Constitución, el Comité Ejecutivo Nacional, que preside Jorge Romero Herrera, dejó claro que tiene la facultad de actuar de manera supletoria si persiste la omisión de “Cachorro” Cantú y que, por tanto, podría encargarse del proceso.

Entre los puntos más relevantes del documento que envió el CEN al PAN estatal destaca que el 6 de abril es la fecha límite para notificar a los comités municipales sobre el vencimiento de la dirigencia, y que, a partir de entonces, estos tienen 30 días para decidir el método de elección, que puede ser a través del Consejo Estatal —que controla el cabecismo— o del voto directo de los militantes.

Precisamente esta última opción es la que han impulsado distintos liderazgos municipales frente a la intención del grupo dominante de mantener el control mediante los órganos internos.

En los hechos, lo que hizo la presidencia nacional del PAN es llamarle nuevamente la atención al encargado de la dirigencia estatal, advertirle que ha incumplido con las disposiciones estatutarias y ordenarle no retrasar más el proceso interno de elección.

De igual manera, esto significaría que, de mantenerse la omisión, el CEN podría asumir un papel determinante, reduciendo el margen de maniobra del grupo cabecista, que ha buscado incidir en el método de elección.

Con esto, al cabecismo residual no le quedan muchas opciones. Bueno, prácticamente ya no tiene y deberá atender lo que la dirigencia nacional ha ordenado ante el agotamiento de sus tiempos y la confirmación de que, a como dé lugar, los personeros de Francisco e Ismael quieren mantener el control de lo que les queda del partido en Tamaulipas.

La lucha por el control del PAN en el estado no empezó con esta decisión del CEN, solamente tomó un nuevo rumbo y adquiere un ritmo diferente que, con seguridad, llevará al blanquiazul a una posición en la que habrá fisuras, pero, a final de cuentas, podría imponerse la decisión de la mayoría de los militantes sobre el interés de un pequeño grupo que insiste en conservar el control de su último reducto político.

abarloventotam@gmail.com

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