Con los recientes movimientos en el gobierno municipal de Tampico, orientados a fortalecer la estructura territorial a través de la Secretaría de Bienestar, la carrera interna para la competencia electoral de 2027 en Morena adquiere un nuevo enfoque.
Hace unas semanas comenté en este espacio que la competencia en el partido en el poder ya delineaba los perfiles de algunos personajes bien encaminados en la búsqueda de candidaturas que estarán en juego a partir de septiembre.
En ese grupo se encuentran las diputadas Úrsula Salazar Mojica y Lucero Deosdady Martínez, así como el regidor Juan Manuel Pizaña Martínez. Son, entre la militancia, los perfiles más conocidos, con mayor trabajo territorial y contacto directo con la población.
A esa lista se suma Jorge Méndez Guillén, hijo de la diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente, quien ha desarrollado su trayectoria en áreas de seguridad a nivel federal y, recientemente, en el gobierno de Puebla. Aunque es poco conocido entre los morenistas de Tampico, ha comenzado a construir presencia con el respaldo de un actor relevante dentro del partido en el puerto. Ese personaje, en realidad una mujer-, le ha facilitado una estructura para organizarle reuniones.
Sin embargo, los cambios concretados este fin de semana modifican la dinámica interna. Desde ahora —aunque el proceso aún no comienza— debe considerarse al nuevo secretario de Bienestar, Alejandro Rubio de la Portilla, como un aspirante natural más.
Su encomienda es reencauzar la política social que encabezó Omar Fabbri desde el inicio de la administración. En los hechos, esto implica fortalecer el papel asistencial del gobierno municipal, en un contexto en el que la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya perfila su intención de buscar la reelección.
El trabajo en las colonias, la atención de necesidades básicas y la mejora en la percepción de la administración serán ahora responsabilidad directa de Rubio de la Portilla, un trabajo enorme si se considera que ya pasó año y medio de este gobierno.
El nuevo titular de Bienestar tendrá que rodearse de perfiles con capacidad y conocimiento, pero también sortear resistencias internas que siempre están a la orden. Como el servicio público es política, deberá estar atento a los conflictos que van a surgir tarde o temprano y especialmente, a los golpes que desde dentro de la propia administración pueden venir en cualquier momento.
La competencia cambia porque se amplía el número de participantes, aunque ninguno haya manifestado abiertamente esa intención, por las restricciones legales. Alejandro no solo es cercano a la alcaldesa, también cuenta con aliados que pueden influir en las decisiones y en el ánimo de su jefa, pero eso a veces puede ser también un obstáculo para avanzar con rapidez.
Con más actores en escena, Morena se mantiene competitivo en Tampico rumbo a un proceso electoral que se anticipa cerrado. El desgaste natural del ejercicio del poder, los errores propios de la administración y la presión interna configuran un escenario más complejo.
Si hoy fueran las elecciones en Tampico, seguramente Morena sufriría para alcanzar el número de votos de hace dos años, inclusive con riesgo de perder. Crudamente, es el diagnóstico que existe dentro y fuera del partido.
En ese contexto, comenzarán a perfilarse quienes no solo tengan presencia, sino capacidad real de operar en territorio, construir resultados y tender puentes con otros grupos políticos.
Por ahora, en la lista para la Alcaldía se mantienen la diputada Úrsula Salazar Mojica y la propia presidenta municipal, Mónica Villarreal Anaya. No obstante, el escenario está lejos de cerrarse y podrían surgir nuevos actores en las próximas semanas.
En la contienda interna pasada, Úrsula obtuvo el segundo lugar en la encuesta del partido, mientras que la medición favoreció ampliamente a Mónica, entonces regidora en el Ayuntamiento encabezado por Chucho Nader.
La llegada de Rubio de la Portilla a la Secretaría de Bienestar, con influencia en áreas como Deportes y Servicios Médicos, es un movimiento estratégico. En ambas dependencias se requiere mayor control para garantizar su correcto funcionamiento.
En el caso de Deportes, es necesario asegurar el acceso equitativo a los espacios públicos, tanto en la Ciudad Deportiva como en los campos ubicados en distintos sectores. En Servicios Médicos, la prioridad es brindar atención adecuada, oportuna y sensible a los trabajadores municipales y sus familias.
En la suma de cara a 2027, todo cuenta: lo que se construye y lo que se descuida, porque todo impacta. Por eso, el control efectivo de estas áreas resulta determinante, pues ya se perdió tiempo tratando de que caminaran de acuerdo con el plan original.
Por lo demás, las opciones de Morena están perfiladas, pero el escenario permanece abierto. Como ya se ha visto, nuevos actores pueden incorporarse con el respaldo adecuado y modificar el equilibrio interno. No sería extraño que, en las próximas semanas, esa lista crezca o se reacomode.
ESCOTILLA
Anoche se daba como un hecho la salida de la todavía secretaria de Bienestar del gobierno federal, Ariadna Montiel, para asumir la presidencia nacional de Morena. Entre sus críticos se insiste en que la actual dirigencia, encabezada por Luisa María Alcalde Luján, no logró consolidar el control político del partido.
De confirmarse, el movimiento apuntaría a fortalecer la estructura partidista bajo la conducción de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un momento en el que requiere perfiles con operación política, cercanía y capacidad probada en territorio.
abarloventotam@gmail.com




