La llegada de Alejandro Rubio de la Portilla a la Secretaría de Bienestar de Tampico ya se refleja en cambios en la aplicación y seguimiento de programas sociales por parte del gobierno local.
En apenas unas semanas, la dependencia se convirtió en lo que siempre debió haber sido: el eje de la política social y de la proyección de la imagen “humanista” —sí, así se le llama en la narrativa oficial— de una administración que busca alinearse con sus pares de los ámbitos estatal y federal.
Alejandro Rubio, quien se desempeñó durante más de un año y medio como delegado municipal de la Zona Norte, asumió la titularidad de Bienestar en un movimiento que la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya consideró adecuado para darle mayor agilidad a la implementación de la política pública asistencial de su gobierno.
La diferencia en el manejo de la Secretaría de Bienestar ya es visible, al igual que el contraste con el trabajo que ahora realiza el anterior titular, Omar Fabbri, asignado a otra área de la administración.
Esto habla de la apertura con la que ahora se manejan estas actividades, un mecanismo desaprovechado durante la primera mitad de la administración municipal, al soslayarse el impacto social y el beneficio reputacional que podían generar entre la ciudadanía.
Con esta redefinición del rumbo en materia de política social, Mónica parece enviar el mensaje de que busca aprovechar la estructura de la Secretaría de Bienestar municipal y la disposición de otras instancias para lograr el objetivo de elevar la calidad de vida de los tampiqueños.
También, de paso, avanza en el proyecto de mejorar la percepción reputacional de una administración que no ha estado exenta de ajustes en áreas sensibles y que, en su momento, pudieron haber frenado la consolidación del cambio en el estilo de gobernar.
Hay que recordar que ya fueron relevados por diversos motivos los primeros titulares de Servicios Públicos y de Bienestar —Ricardo Clemente Mora y Omar Fabbri—, porque era necesario reencauzar esfuerzos, contener las quejas ciudadanas y corregir el rumbo.
Como decía al inicio, con este cambio la Secretaría de Bienestar se convierte por fin en lo que debió haber sido desde el principio: en el eje sobre el cual giran los programas municipales de apoyo a la población; en el estandarte político que eventualmente podría permitirle a Morena aspirar a tener continuidad en 2027 y evitar que ésta sea la primera y única administración emanada de ese partido en Tampico.
Al mismo tiempo, si Villarreal Anaya tiene intenciones de buscar la candidatura de Morena a la reelección —hay otros aspirantes, como Úrsula Salazar—, esto le da la oportunidad de refrendar su compromiso de mantenerse cerca de la gente, atender sus necesidades dentro del ámbito de su competencia y, además, construir un equipo que eventualmente pueda acompañarla en la contienda electoral de 2027.
Rubio de la Portilla, por su parte, comienza a colocarse en un nivel que podría permitirle competir por una diputación local: una carrera a la que llega tarde, pero todavía con oportunidades.
IMPULSA ERASMO UN PROGRAMA DE RECONSTRUCCIÓN DE HOGARES
Uno de los programas de alcance social que se han implementado con mayor éxito en Ciudad Madero, es “Transformando Hogares”, en el que el gobierno municipal y la asociación civil Corazón Urbano, A.C. pusieron en marcha para cambiar el entorno citadino.
En días recientes, el alcalde Erasmo González Robledo y representantes de la agrupación encabezaron las acciones para mejorar la imagen de varios inmuebles, empezando por la rehabilitación de uno que se localiza en la colonia Primero de Mayo.
Entendiendo que el deterioro de edificios y viviendas ubicadas en zonas densamente pobladas impacta en la imagen de la ciudad, Erasmo logró que la coordinación con esa asociación civil se traduzca en la formalización de un acuerdo que permite beneficiar a familias de diversos sectores en donde se requiere de mejoramiento urbano.
El caso del edificio mencionado es ejemplar, porque se apoya a 15 familias que habitan el inmueble que se localiza en la calle Guayaquil, quienes padecían ya los efectos del avanzado deterioro estructural y de imagen, que hoy mejoró notablemente.
Como este, hay otros programas en los que el alcalde Erasmo González Robledo mantiene un seguimiento a las acciones, que se reflejan en un abanico de proyectos que ya tiene en coordinación con el gobierno encabezado por Américo Villarreal Anaya en materia social, de obra pública y de impacto social.
ESCOTILLA
Bastante bien le ha ido a la empresa que maneja —vía concesión o asignación cuasi exclusiva— el Recinto Ferial y el Centro de Convenciones de Tampico, como lo confirmó un concierto realizado anoche en los terrenos públicos ubicados junto a la Laguna del Carpintero.
Son varias las marcas comerciales asociadas con la promoción de espectáculos y la explotación de esos recintos públicos de Tampico, las cuales tienen bastante —en realidad, muchísima— injerencia en temas que trascienden lo meramente empresarial.
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