En poco menos de un mes, el Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas (CIEST) tendrá una sesión que definirá el rumbo del organismo del sector privado más importante del estado, en un contexto en el que es evidente la necesidad de nuevos liderazgos.

La agrupación de cámaras y asociaciones empresariales ha sido, durante más de 38 años, el referente principal cuando se habla de la participación de los hombres y mujeres de negocios tamaulipecos en asuntos que tienen que ver con los intereses de ese sector y, principalmente, de la sociedad del sur de Tamaulipas.

El CIEST ha promovido el diálogo de empresarios con candidatas y candidatos a puestos de elección popular; ha sido interlocutor de legisladores locales y federales, alcaldes y gobernadores; y ha impulsado una cultura de responsabilidad de las y los servidores públicos mediante una constante vigilancia de su actuar.

Es indiscutible el impacto que las decisiones de los presidentes de las cámaras y asociaciones empresariales agrupadas en ese Consejo tienen en la economía, en la generación de empleos y hasta en la percepción que las autoridades tienen de ese sector, influyente como pocos en el estado.

A alguien que no conozca la historia de este selecto grupo empresarial quizá le parezca poco interesante lo que está por suceder dentro de la primera semana del próximo mes; pero quien sabe de la importancia que tienen los empresarios en la vida pública y en la economía regional, sabe que este proceso merece toda su atención.

El próximo 10 de febrero, el CIEST tendrá una sesión en la que se decidirá quién asumirá el liderazgo formal a partir de ese día y durante todo el año. En la mesa hay dos propuestas que concentran el apoyo de sendos grupos al interior del Consejo.

Como contexto, hay que recordar que, en sus 38 años de existencia, el CIEST solamente ha sido encabezado por una mujer: la doctora Bertha Laura Salinas Ruiz, quien además ha sido reconocida como ciudadana ejemplar mediante la medalla al mérito ciudadano “Fray Andrés de Olmos”, que otorga cada año el gobierno de la ciudad.

La doctora Salinas es una empresaria que, con esfuerzo, visión adelantada a su tiempo y mucho trabajo, logró construir el grupo de servicios médicos privado de mayor cobertura durante más de dos décadas, hasta que Grupo Cemain fue vendido a inversionistas de Guanajuato.

Durante su presidencia, dejó muy claro que las mujeres saben liderar y hacer equipo con quien sea necesario para que, mediante la retroalimentación y la experiencia compartida, se impulsaran proyectos de gestión, iniciativas de acción y, además, se pusiera el ejemplo para que autoridades de los tres ámbitos de gobierno se sumaran a un tema de interés regional: la crisis del agua y la implementación de soluciones de largo plazo.

Con ese antecedente, no es difícil imaginar que en el Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas exista una buena impresión del trabajo que pueden realizar las mujeres al frente del organismo, independientemente de factores como el giro de la empresa que dirijan o hayan fundado, la cámara que hayan encabezado o la edad.

Aunque es un organismo en el que predomina la presencia masculina, el papel realizado por la doctora Bertha Laura Salinas abrió un camino para darle mayor aceptación hacia un rol más protagónico de las mujeres empresarias, especialmente de quienes plantean la posibilidad de impulsar cambios dentro y fuera del CIEST.

Es en ese escenario en el que se inició el proceso de selección de quien será el nuevo dirigente del organismo cúpula del sector privado regional, en el que participan hasta ahora dos personas, ambas propuestas por el mismo número de grupos con interés en marcar un nuevo estilo dentro del Consejo.

En la sesión del martes pasado, en la que el presidente saliente, Alejandro Sobera Biótegui, rindió su informe de actividades, se dio espacio a las propuestas hechas por los presidentes de cámaras, así como por los integrantes del Consejo de Expresidentes, para que, de entre los nombres puestos sobre la mesa, se elija a quien será el o la nueva titular de la agrupación.

Por un lado, un grupo impulsa a Marco Cortez Salazar, expresidente de la Cámara de Comercio de Ciudad Madero y, en su momento, aspirante a una candidatura de Morena a una diputación por ese distrito. En otra fracción de empresarios aparece Lorena Rivera Ortiz, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa (AMMJE) Tamaulipas y actual vicepresidenta del CIEST.

Ambos representan a fracciones del sector empresarial que buscan un rumbo en el que se mantenga firme el liderazgo de las y los empresarios del sur de Tamaulipas, tanto en temas relacionados con los intereses del sector como con los de la sociedad de la zona conurbada.

Aunque con estilos diferentes —Marco como presidente de Canaco Madero y Lorena al frente de AMMJE—, ambos son figuras emergentes, hasta cierto punto, dentro del cerrado mundo empresarial de la zona, en donde, como se ha dicho, la prevalencia de varones en puestos de liderazgo es infinitamente superior.

Lorena es abogada, pero cuenta con una sólida formación en temas como logística, transporte, capacitación e imagen pública, administración y certificaciones en manejo de negocios. Es presidenta de AMMJE, en donde logró aumentar en 40 por ciento la membresía de la organización, a la que ha dado un nuevo enfoque en la integración de más mujeres que lideran negocios.

Marco ha sido presidente de Canaco Madero, miembro de Fecanaco Tamaulipas e integrante de la Comisión de Robo a Comercios de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia regional. Tiene experiencia como director de un par de empresas de materiales para la construcción y del sector inmobiliario. Además, fue director de Desarrollo Económico de Ciudad Madero.

El CIEST es un organismo que tiene muy claro su objetivo y no hace política partidista; sin embargo, es influyente y es escuchado por políticos y funcionarios públicos. Por ello es relevante la decisión que definirá a su nuevo liderazgo, que esté alejado de vínculos partidistas.

La decisión que se tome en unas semanas marcará el rumbo de la agrupación por al menos un año y tendrá implicaciones importantes en la forma en que actúe y se relacione con el poder. Pero de que el CIEST requiere de nuevos liderazgos, eso todos lo admiten.

abarloventotam@gmail.com

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