Con más opciones y perfiles heterogéneos, en los que existen elementos con posibilidades, trabajo y conocimiento territorial, y otros que destacan por el sentido de oportunidad, Morena es el partido que más personajes tiene fortaleciendo la marca partidista con miras al proceso electoral del próximo año.
Para cuando, dentro de cinco meses, se inicie formalmente el proceso electoral de 2027, la mayoría de quienes quieren figurar en el escenario político de Tamaulipas ya habrán avanzado notablemente en sus planes de proyección.
De hecho, la promoción personal no se ha quedado en el papel, pues hay quienes ya tienen tiempo trabajando en territorio, sosteniendo reuniones con ciudadanos, acudiendo a eventos sociales o religiosos y hasta entregando apoyos sociales que puntualmente publicitan para obtener el beneficio político que buscan.
En este contexto, los más avanzados son los morenistas y, entre ellos, las mujeres destacan por su aparición mediática más constante, en especial a través de redes sociales. No obstante, eso no significa que quienes ya están en franca proyección personal tengan garantizado un lugar en la boleta electoral del próximo año.
Así, en municipios de la zona conurbada es habitual ver a la diputada Lucero Doesdady Martínez, quien en las últimas semanas aumentó su actividad pública al difundir videos y fotografías de la entrega de aparatos funcionales a personas con algún tipo de discapacidad, por ejemplo.
En el terreno legislativo, Lucero es una de las diputadas morenistas más activas, pues, de acuerdo con la información disponible, ha presentado 28 iniciativas que se enfocan en acciones orientadas a la protección de derechos humanos, la diversidad sexual y la igualdad de género.
Aunque con un perfil más discreto que otras compañeras de partido, la diputada plurinominal cuenta con el apoyo de una estructura, soportada en el trabajo territorial, extendida por amplios sectores de Tampico, lo que le permite evaluar sus posibilidades de buscar la candidatura a la misma posición, pero por el distrito 21, correspondiente a la zona norte del puerto. De hecho, en el proceso interno para seleccionar al candidato, su nombre podría aparecer entre las opciones competitivas si mantiene el ritmo de trabajo territorial.
En el mismo sector de la ciudad, el regidor Juan Manuel Pizaña Martínez es quizá el más visible, pues desde hace cuatro años tiene una presencia casi permanente en las colonias que abarcan ese distrito.
Participativo y con una actitud crítica durante la administración panista anterior, Pizaña Martínez fue el más activo de los regidores morenistas en el gobierno municipal encabezado por Chucho Nader. En ese Cabildo, otros ediles del mismo partido fueron Mónica Villarreal Anaya, la actual alcaldesa, y el aún regidor Cuitláhuac Ortega Maldonado.
Convertido en la única voz crítica de Morena en el Ayuntamiento anterior, Pizaña Martínez fue ganando terreno entre la militancia que consideraba necesario cuestionar algunas decisiones, en función de sus convicciones ideológicas.
Además, sus relaciones con el magisterio y su pertenencia al grupo político de la senadora Olga Sosa Ruiz le dan fortaleza a su perfil como el varón más visible en la lista de personajes morenistas que, seguramente, aparecerán en las encuestas del próximo año.
En las últimas semanas, de manera un tanto discreta, pero con la fuerza de una estructura que los mismos morenistas ya saben quién le ha facilitado, apareció de pronto y sin aviso Jorge Méndez Guillén, hijo de la diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente y exfuncionario en el gobierno de Puebla.
Méndez Guillén, a quien no pocos militantes del partido ven con recelo porque su irrupción tomó por sorpresa a quienes han trabajado desde hace tiempo, empezó a tener reuniones en algunas colonias del norte de la ciudad, apoyado en una estructura seccional que muchos identifican con alguien cercano a un personaje destacado dentro de Morena en Tampico.
Pero, de todos, quien hasta ahora aparece como la más visible es la diputada local Úrsula Salazar Mojica, quien, pese a lo que se diga, no ha dejado de tener presencia en el territorio desde que hace dos años perdió oficialmente la encuesta para elegir a la candidata a la Alcaldía porteña.
Hoy en día, Úrsula es el personaje morenista más conocido entre militantes y ciudadanos en general, aunque, como he dicho, conocimiento o popularidad no necesariamente significan fortaleza electoral.
En ese sentido, aunque se sabe que algunos personajes dentro del mismo partido han hecho lo que consideran necesario para tratar de frenarla, la realidad es que la diputada ha sabido sortear los golpes internos, el llamado “fuego amigo” que, en redes sociales, en el territorio y en ciertos círculos de poder, trata de detener su marcha.
Claro que el activismo desbordado de Salazar Mojica se combina con el protagonismo excesivo de su esposo, Juan Dionisio Cruz Guerrero, y en conjunto han generado la aceleración de una dinámica de competencia interna dentro de Morena que los ubica como un equipo competitivo que seguramente obtendrá algo en el reparto de posiciones en 2027.
Por donde se vea, la carrera por las alcaldías, diputaciones locales y federales del sur de Tamaulipas luce competida, al menos dentro de Morena, con perfiles de personajes que apuestan a la presencia territorial y al fortalecimiento personal, ante la ausencia de liderazgos nominales en círculos de poder.
Si el partido busca a sus principales aspirantes en Tampico, por ejemplo, tiene una lista en la que podrán integrarse más elementos conforme pasen las semanas, pero que, en los hechos, deberán competir con quienes ya tienen un buen tramo recorrido en esta carrera.
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