Atendiendo lo establecido en la ley, el gobernador Américo Villarreal Anaya envió ayer al Congreso su cuarto informe de gobierno.

El encargado de llevar el documento fue el secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas, motejado como “El Calabazo” por sus amigos y cercanos.

Aunque Américo cumplió apenas 3 años de ejercicio del poder hace 5 meses, el desfase de siete meses entre la entrega del documento al Congreso y la fecha en la que se cumplirán los 4 años de administración, se debe a cambios que se hicieron en el sexenio pasado y que no han podido revertirse para acomodar las fechas de acuerdo con la lógica.

El punto es que este viernes, Villarreal Anaya cumplió con lo que marca la ley en materia de rendición de cuentas y al mandar a su secretario general de gobierno a dejar el documento, el mandatario envió un mensaje que habla de un compromiso de seguir al frente de una administración con enfoque humanista y sensible a las necesidades de la gente.

Como lo dijo “El Calabazo” Villegas, el de Américo es un gobierno en el que la recuperación de la paz y la seguridad son ejes prioritarios y el cuarto informe de actividades resume las acciones emprendidas en ese sentido, alineado con lo que a su vez impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum a nivel federal.

El documento que contiene el cuarto informe de gobierno fue entregado por “E l Calabazo “ Villegas al presidente de la Mesa Directiva, diputado Sergio Arturo Ojeda Castillo, aunque también estuvieron ahí el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto Herrera y la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Contreras López.

Una vez que se cumplió con lo que marca la ley con la entrega del informe, el gobernador dará un mensaje a la población el lunes 23 al mediodía en el Poliforum Victoria.

LA COFRADIA CABECISTA FRACTURA AL PAN

No es la tozudez de Luis René “El Cachorro” Cantú lo que tienen fracturado al PAN. Tampoco su incuestionable ineficiencia como encargado de la dirigencia estatal o su presencia intrascendente en el entorno político.

Más que eso, factores incuestionablemente fuertes para lograrlo, lo que llevó las cosas al límite dentro de la estructura municipal del blanquiazul en Tamaulipas es el empecinamiento de la confradía cabecista por mantener el control del partido a costa de lo que sea y contra quien sea.

Esto ha llevado a la exigencia de más del 90 por ciento de los comités municipales del PAN en el estado, para que “El Cachorro” Cantú atienda la instrucción de la dirigencia nacional panista, que a finales de febrero ordenó emitir la convocatoria para renovar todo el Comité Directivo.

La negativa de Cantú Galván a cumplir con la indicación de Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, ha llevado las cosas al límite y evidenciado la fractura del partido en Tamaulipas, con el riesgo de que disminuyan sus posibilidades de comenzar a recuperar espacios políticos perdidos en los próximos procesos electorales.

“El Cachorro” se siente seguro porque tiene el respaldo de Francisco e Ismael, éste último quien ejerce como personero de su hermano el exgobernador y por ello ha evitado cumplir con la indicación del Comité Nacional del PAN para emitir la convocatoria y fijar que el método acordado sea el de la elección directa, es decir, a través del voto de los militantes.

Luis René es junto con Gerardo Peña e Ismael García Cabeza de Vaca integrante de esa tríada que quiere seguir controlando el partido y los pocos espacios que le quedan a la cofradía cabecista, por eso su resistencia a publicar la convocatoria y a abrir la elección, pues saben que la unión de 24 de los 28 comités municipales representa la oleada de rechazo al cabecismo.

La verdadera causa de la fractura del PAN no fue la derrota en las elecciones de 2022 y 2024, sino la actitud terca de Francisco, Ismael y el resto de la cofradía cabecista que insiste en quedarse con el control del partido, de querer seguir imponiendo decisiones y de hacer de la dirigencia estatal y las diputaciones plurinominales regaladas a los suyos, los espacios desde donde quiera mantenerse vigente.

ESCOTILLA

Marcelo Olán Mendoza, el tabasqueño que despacha como Jefe de Oficinas Fiscales del Estado, visitó la zona sur durante esta semana.

El funcionario, quien se convirtió en una pesadilla jurídica para el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, estuvo supervisando las labores de las Oficinas Fiscales y se reunió con un grupo de pequeños comerciantes e integrantes de asociaciones diversas para darles a conocer los beneficios y programas de apoyo que tiene la dependencia para los contribuyentes.

La principal queja que recibió, por cierto, fue relacionada con el reducido espacio, la lentitud del personal y la obsolescencia tecnológica de la Oficina Fiscal de Altamira.

Por lo demás, tanto Olán Mendoza como los asistentes a ese encuentro coincidieron en el notable mejoramiento de los índices de satisfacción, de eficiencia y de recaudación en la Oficina Fiscal de Tampico a cargo de Fernando Manzur Nader.

abarloventotam@gmail.com

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