Gloria de Jesús Molina, secretaria de Salud en el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, apuntó directo a su exjefe en el caso de las denuncias penales que existen en su contra, por las presuntas irregularidades detectadas en la dependencia.

En un video difundido ayer por Molina, se desmarcó de la decisión de otorgar millonarios contratos de obra a dos empresas que, se sabe, son propiedad del fallecido Sergio Carmona Angulo, a quien diversos medios nacionales identifican con el mote de “El Rey del Huachicol”.

Según la exfuncionaria, desde el primer día que asumió el cargo, apenas unos meses después de haber iniciado la administración estatal anterior, las decisiones sobre el otorgamiento de contratos millonarios quedaron en manos de la Subsecretaría de Administración y, por ende, de los superiores del titular de entonces.

El deslinde de la exsecretaria de Salud no es fortuito, pues se inscribe en el contexto de la guerra política, jurídica y mediática en la que está inmerso el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca desde que, en 2020, se enfrentó públicamente con el compañero Andrés Manuel, quien era un todopoderoso presidente.

Sin tener detalles del proceso, infiero que Gloria Molina llegó al límite de la resistencia y de su paciencia, al endurecerse las acciones judiciales derivadas de las denuncias presentadas por el gobierno estatal, por las presuntas anomalías que se encontraron en esa dependencia durante su gestión.

Nada es coincidencia, porque lo que parece un hecho aislado con la insistencia de la presidenta Sheinbaum para poner en la discusión pública la posibilidad de que Estados Unidos extradite a Cabeza de Vaca para ser procesado por presuntos delitos que se le fincaron después de su enfrentamiento con el compañero Andrés Manuel, en realidad es parte de una jugada mayor.

La Cuatroté propone que Cabeza de Vaca sea moneda de cambio con el gobierno estadounidense, que sigue exigiendo al gobierno de Sheinbaum la detención y entrega del gobernador morenista con licencia Rubén Rocha Moya.

Volviendo al tema del video divulgado por la exsecretaria de Salud de Cabeza de Vaca, no sorprende que confirme el hecho de que se otorgaran contratos a dos empresas ligadas al difunto Carmona, sino la revelación de que era una función que recaía en la Subsecretaría de Administración y no en la de Salud.

En los hechos, Gloria Molina traslada a otra área la posible responsabilidad en la asignación de contratos millonarios sin seguir los protocolos reglamentarios, de acuerdo con las denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado.

Al mismo tiempo, la exfuncionaria admitió que atenderá las responsabilidades que le correspondan, pero pidió con énfasis que las investigaciones y la revisión alcancen niveles superiores en la jerarquía del gobierno estatal anterior.

Esto implica que la exhaustiva revisión del comportamiento de servidores públicos tendría que llegar más allá de la Secretaría de Finanzas, es decir, hasta la titularidad del Poder Ejecutivo, que en ese entonces encabezaba Francisco García Cabeza de Vaca.

Al parecer, las cosas indican que a Molina las presiones jurídicas la llevaron a tomar esa decisión para restar atención jurídica y enviarle un mensaje a Cabeza de Vaca, en el sentido de que no todos sus excolaboradores señalados de haber cometido presuntas irregularidades se mantendrán firmes en su posición.

La grieta en la narrativa cabecista, que alude a una supuesta persecución política, puede provocar que se aceleren las acciones jurídicas en contra de otros de sus colaboradores y, en una de esas, se avance a pasos firmes en la ejecución de medidas más fuertes en contra de quienes sean responsables del quebranto del erario.

En octubre de 2022, apenas diez días después de su asunción al poder, Américo realizó una gira por el sur de Tamaulipas y, en un evento efectuado en Altamira, describió el estado en el que recibió la administración estatal: con endeudamiento, prácticamente sin dinero en las cuentas, con un probable quebranto millonario y con numerosas obras públicas inconclusas, pero reportadas como pagadas.

Lo que estamos viendo ahora con el deslinde de Gloria Molina de ciertas decisiones relacionadas con la asignación de contratos millonarios en la Secretaría de Salud es algo que el exgobernador tal vez no tenía contemplado y que mueve toda su estrategia de defensa jurídica, mediática y política.

ESCOTILLA

Tras la revelación de la exsecretaria de Salud del gobierno cabecista, Gloria Molina, es necesario dilucidar qué es lo que más escandaliza a la opinión pública, a la clase política y a muchos medios que nunca fueron ni son afines al cabecismo.

Posiblemente sea el reconocimiento tácito de que la señora Molina solo era un parapeto en el manejo real de la dependencia a su cargo, o tal vez algo que incomoda lo mismo a panistas que a morenistas: la relación con Carmona —el llamado “Rey del Huachicol”— y la confirmación de que la sombra de sus negocios y de sus recursos salpicó a unos y otros, según las distintas versiones conocidas.

Esto se va a poner muy interesante.

abarloventotam@gmail.com

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