El fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum realizó una visita a Tamaulipas, para entregar viviendas de un programa asistencial de su gobierno en la frontera, supervisar el avance de un proyecto de infraestructura hidráulica en la capital e inaugurar dos hospitales cuya construcción se inició hace más de una década.
Esta visita tuvo un saldo positivo en términos políticos y sociales, pues se consiguió el objetivo de entregar obras, asegurar el apoyo para la continuidad de proyectos y de reiterar el respaldo al gobierno de Tamaulipas en su alineación con los objetivos de la Federación.
En los hechos fue un nuevo impulso al trabajo que está haciendo Morena en Tamaulipas, a través de la administración de Américo Villarreal Anaya, en la cual se han logrado cosas como la reducción notable en el porcentaje de población que vive en pobreza extrema, mediante la aplicación de programas federales y estatales dirigidos a los grupos más vulnerables.
La gira empezó en Matamoros y Reynosa, en donde Sheinbaum y el gobernador Américo Villarreal Anaya encabezaron sendas ceremonias en las cuales entregaron casas construidas bajo el esquema del programa Viviendas del Bienestar, para apoyar a familias a contar con un patrimonio y darle certidumbre jurídica sobre esas propiedades.
Como estaba previsto, los eventos en la frontera fueron aprovechados por personajes políticos para acudir y promoverse en esta etapa previa al registro de sus aspiraciones en búsqueda de candidaturas a diputaciones federales, locales y alcaldías que se disputarán en 2027 en Tamaulipas.
Pero en la parte sustancial de la gira de tres días por el estado, Sheinbaum respaldó las acciones emprendidas por el gobernador Villarreal Anaya en materia de coordinación con el gobierno federal para asegurar el éxito de programas como el de Viviendas del Bienestar, que en el caso de Matamoros y Reynosa beneficia a una gran cantidad de familias que antes no tenían un patrimonio.
Este esquema asistencial es uno de los que fortalecen la política social de la Federación porque complementa la estrategia de atención a diversos grupos poblacionales que tienen necesidades que no han sido cubiertas durante años por sucesivos gobiernos.
También son, claro, parte del grupo de votantes potenciales que responden con reciprocidad al beneficio que reciben de diversas formas y que son financiados con recursos públicos. Son un mercado electoral cautivo, aunque no se reconozca porque es políticamente incorrecto decirlo.
La gira presidencial siguió en Ciudad Victoria, en donde la presidenta y el gobernador supervirsaron los avances del proyecto de construcción de la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria”, así como de infraestructura complementaria para garantizar el suministro de agua por varias décadas a la capital.
En ese proyecto, ambas administraciones han destinado una fuerte cantidad de recursos combinados, para concretar el plan que busca resolver el problema del abasto de agua en meses de sequía prolongada y gran demanda.
Pero fue en el sur en donde Sheinbaum tuvo dos días de actividades oficiales entregando obras que iniciaron en sexenios anteriores y que no se habían concluido por diversos motivos, impactando con ello los resultados que se propusieron en su momento, pero finalmente se inauguraron. Ahora falta que sean totalmente funcionales…
En la zona sur, el motivo de la visita presidencial tiene un significado muy especial porque inauguró dos hospitales que en teoría mejorarán la cobertura de servicios médicos a la población abierta y a derechohabientes del ISSSTE en Tampico y Ciudad Madero.
Ambos proyectos tenían al menos una década que comenzaron y no pudieron terminarse por diversos motivos, principalmente por el aumento en los costos originales, fallas estructurales graves en el caso del de Ciudad Madero y simplemente, problemas entre constructores y autoridades encargadas de supervisar la edificación.
El saldo de la gira, como decía al inicio, es positivo en términos políticos y sociales, que ojalá se traduzca pronto en un beneficio para la población a la que están dirigidos los proyectos puestos en marcha.
ESCOTILLA
Ayer por la tarde, el gobernador Américo Villarreal encabezó la ceremonia formal con la que se inició el proyecto para construir el llamado Viaducto Tampico-Altamira, una obra de infraestructura urbana que pretende mejorar la movilidad en la zona conurbada.
El proyecto será ejecutado con recursos propios de la empresa Hycsa -de Tabasco- y tendrá un costo de 6 mil millones de pesos. Por si no lo saben, será una obra concesionada por varios años. Es decir, quienes utilicen ese viaducto tendrán que pagar una cuota por el peaje entre Tampico y Altamira durante un buen tiempo. Luego platicamos más de este tema, porque hay detalles que vale la pena conocer.
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